Monday, November 14, 2022

Tierra Bendita (The Land of the Blest)


This Spanish translation of Gearld Griffin's 19th century Irish ballad, "The Land of the Blest," was completed by Spanish and Literature professor, Manuelita Palavecino, Marcela Acevedo and myself here in Castelli, Chaco in northern Argentina. I hope to record a live version of "Tierra Bendita" in coming months, heres a link to one in English from a few years ago. I was practicing the song recently along with folk musician Facundo Flores while on my tour of Buenos Aires and environs, though it hasn't had a live debut, yet! Facundo plays the tiple on it, a beautiful resonant Colombian instrument a bit like a twelve string guitar. We wound the song up from its lyrical and wistful sean-nós roots, giving it a definitive rhythm.

 
En los mares que esculpen tus tierras de sal,
una isla nació, misteriosa, cuentan.
Un oasis de sol, una isla de paz,
tierra bendita, Hy Brasil, sin mal.

De año en año en aquel horizonte azul,
como espectro brilló lejano en su luz.
Un cielo dorado la cubría bien,
lejos, muy lejos, igual que el Edén.

Un soñador oyó el relato y partió.
Hacia el Oriente, su vela soltó.
Desde Ara, la santa, a Hy Brasil viró.
Aunque Ara era santa, el oeste eligió.

Lo llamaban voces, mas no las oyó.
El rugido del viento lo amenazó.
Su hogar, su gente y certezas dejó.
Un nuevo horizonte, allá lejos buscó.

Mañana de sombras se asomó en el mar.
Mas la distancia lo invitó a soñar.
Al mediodía, el gris con oleajes,
pálida, distante, en aguas, salvaje.

El crepúsculo cruel al viajero abrazó.
Se volteó y a Ara con desazón miró.
Lejanía, horizonte, cielo y mar.
La tierra bendita, imposible alcanzar.

Ecos amigos, velas de hogar y sal,
en Ara está la vida y la libertad.
Iluso, por una quimera incierta,
trocaste tu vida de trabajo y paz.

Razón y advertencias silenciadas son.
El regreso a Ara, jamás vislumbró.
Tempestad, alba, un hechizo y un adiós,
y murió en los mares, lejos, muy lejos.